Acompañando a familias

El acompañamiento que ofrezco parte siempre de la información previa que las familias me facilitan, de la observación directa y de una colaboración cercana durante todo el proceso. Para comprender qué está ocurriendo de forma concreta, y revisar junt@s, cómo se está viviendo la situación en casa y desde dónde estamos acompañando a l@s peques.”

A partir de ahí, realizo una primera toma de contacto y vamos poniendo palabras a lo que podéis estar viviendo y necesitando quienes estáis acompañando a l@s peques en ese momento presente. Se ajustarán diferentes propuestas a la realidad del momento actual, a los tiempos y a las posibilidades. A veces se trata de pequeños cambios; otras, de sostener procesos que necesitan más tiempo. En todos los casos, el objetivo es ganar claridad, calma y confianza, facilitando un buen clima.

Puedo ayudarte a:

Comprender mejor lo que le ocurre a tu hijo o hija y cómo lo estáis viviendo como familia.

Sentirte acompañada/o en el proceso de criar y/o educar.

Recuperar calma en momentos de tensión.

Confiar en tu manera de acompañar ante las dudas que aparezcan.

Tipos de acompañamiento

Asesoramiento familiar

Encuentros puntuales para aclarar dudas concretas, mirar situaciones del día a día y ver cómo las estáis viviendo vosotr@s, para proponer pequeñas acciones.

 

 

 

Cuidado consciente

Espacios cuidadosos para niños y niñas desde una mirada cercana y consciente, entendiendo el cuidado como un espacio de vínculo, presencia y acompañamiento emocional, en coherencia con la familia.

 

Acompañamiento familiar

Procesos de acompañamiento en los que se camina junto a la familia durante una etapa, revisando lo que aparece y ajustando el acompañamiento según las necesidades que van surgiendo.

 

 

Ejemplos de acompañamientos

Sueño y descanso

Miramos cómo es el momento de ir a dormir, cómo llegan l@s peques y cómo llegan los adultos que les acompañan. A veces pequeños cambios como bajar el ritmo o encontrar un momento de calma antes de dormir, pueden ayudar mucho.

Emociones intensas

Cuando aparecen rabietas o mucho desborde, necesitamos ver que hay detrás de esa emoción y qué está pasando también en quienes acompañan ese momento. Podemos bajar el tono de voz, ponernos cerca, para transmitir calma.

Límites y convivencia

Revisamos cómo y desde dónde ponemos los límites, entendiendo qué pasa también en quienes los ponemos. Buscando formas más conscientes y cuidadosas de ponerlos. Por ejemplo: “Veo que necesitas moverte, vamos a buscar otro lugar"

Cuerpo, movimiento y juego

“Dar espacio a esta necesidad de movimiento puede ser un recurso muy importante. Correr, saltar, bailar o jugar ayuda a ver cómo se sienten l@s peques y, si participamos con ell@s, también puede ayudar a quienes les acompañamos.”

Feedback

“Sentimos que alguien nos escuchaba de verdad, sin prisa.”

“Nos ayudó a parar y mirar la situación con más calma.”

“Encontramos más claridad para ver la solución.”

“Empezamos a entender mejor a nuestro hijo/a y a nosotros mismos.”

“Nos sentimos acompañados, no juzgados.”

“Pequeños cambios en el día a día empezaron a hacer diferencia.”

Si crees que este acompañamiento puede encajar con vuestro momento, puedes escribirme.

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