Acompañando a familias

El acompañamiento que ofrezco parte siempre de la información previa que las familias me facilitan, de la observación directa y de una colaboración cercana durante todo el proceso. Para comprender qué está ocurriendo de forma concreta, y revisar junt@s, cómo se está viviendo la situación en casa y desde dónde estamos acompañando a l@s peques.”

A partir de ahí, realizo una primera toma de contacto y vamos poniendo palabras a lo que podéis estar viviendo y necesitando quienes estáis acompañando a l@s peques en ese momento presente. Se ajustarán diferentes propuestas a la realidad del momento actual, a los tiempos y a las posibilidades. A veces se trata de pequeños cambios; otras, de sostener procesos que necesitan más tiempo. En todos los casos, el objetivo es ganar claridad, calma y confianza, facilitando un buen clima.

¿Quieres contarme qué está pasando?

Puedes escribirme por WhatsApp o correo electrónico y contarme brevemente vuestra situación. 

Puedo ayudarte a:

Comprender mejor lo que le ocurre a tu hijo o hija y cómo lo estáis viviendo como familia.

Sentirte acompañada/o en el proceso de criar y/o educar.

Recuperar calma en momentos de tensión.

Confiar en tu manera de acompañar ante las dudas que aparezcan.

Ejemplos de acompañamientos

Sueño y descanso

Miramos cómo es el momento de ir a dormir, cómo llegan l@s peques y cómo llegan los adultos que les acompañan. A veces pequeños cambios como bajar el ritmo o encontrar un momento de calma antes de dormir, pueden ayudar mucho.

Emociones intensas

Cuando aparecen rabietas o mucho desborde, necesitamos ver que hay detrás de esa emoción y qué está pasando también en quienes acompañan ese momento. Podemos bajar el tono de voz, ponernos cerca, para transmitir calma.

Límites y convivencia

Revisamos cómo y desde dónde ponemos los límites, entendiendo qué pasa también en quienes los ponemos. Buscando formas más conscientes y cuidadosas de ponerlos. Por ejemplo: “Veo que necesitas moverte, vamos a buscar otro lugar"

Cuerpo, movimiento y juego

“Dar espacio a esta necesidad de movimiento puede ser un recurso muy importante. Correr, saltar, bailar o jugar ayuda a ver cómo se sienten l@s peques y, si participamos con ell@s, también puede ayudar a quienes les acompañamos.”

Feedback

“Sentimos que alguien nos escuchaba de verdad, sin prisa.”

“Nos ayudó a parar y mirar la situación con más calma.”

“Encontramos más claridad para ver la solución.”

“Empezamos a entender mejor a nuestro hijo/a y a nosotros mismos.”

“Nos sentimos acompañados, no juzgados.”

“Pequeños cambios en el día a día empezaron a hacer diferencia.”