Acompañando a equipos

La forma en la que acompaño a la infancia y a las familias es la base desde la que trabajo también con grupos de personas adultas y equipos.

Abriendo espacios para parar, observar cómo estamos y revisar desde dónde nos relacionamos con otras personas y acompañamos la infancia.

A través del juego, la experiencia y la reflexión, se favorecen la participación, la confianza y nuevas formas de comunicarse, potenciando así el trabajo en equipo.

 

El juego

Herramienta para conectar y descubrir nuevas formas de relacionarnos.

Ayuda a abordar tensiones o conflictos sin confrontación directa, de forma más natural.

Favorece la confianza al compartir experiencias desde un lugar cuidado.

Permite probar nuevas formas de actuar y llevarlas al día a día.

El movimiento activa la participación, para facilitar la implicación y la concentración.

Talleres y espacios vivenciales

Espacios para parar, compartir y encontrar herramientas que ayuden a sostener el día a día acompañando a la infancia.

A través del juego, la experiencia y la reflexión, exploramos formas para cuidarnos.

Talleres para familias

"Cuidarnos para cuidar"

Espacios para observar cómo estamos en el día a día con nuestr@s peques, compartir dudas e inseguridades sobre la crianza y encontrar herramientas para cuidarnos mientras cuidamos.

Talleres para educador@s

"Cómo cuidarnos en el aula"

Espacios para observar cómo estamos en el día a día en el aula, qué situaciones nos sobrepasan y encontrar herramientas para sostener esos momentos desde un lugar más calmado y consciente.

Cada formato se adapta al momento y las necesidades, con un enfoque práctico y aplicable al día a día.

Para qué momentos es apropiado este acompañamiento

Cuando el día a día se vuelve exigente y cuesta sostener el bienestar del grupo.

Cambios, presión o exceso de carga.

Dificultades para parar, escucharse o coordinarse.

Sensación de desconexión, tensión o desgaste.

 

Cuando aparecen dificultades en las relaciones y la comunicación.

Malentendidos frecuentes o mensajes que se interpretan de forma distinta.

Conversaciones que se evitan o cosas que no se dicen.

Conflictos que se alargan o se repiten sin resolverse.

 

Para fortalecer el vínculo, la confianza y el trabajo grupal.

Espacios para compartir, participar y encontrarse desde otro lugar.

Actividades que favorecen la cohesión, la escucha y nuevas formas de comunicarse.

 

 

Si crees que este acompañamiento puede encajar con el momento que está viviendo tu equipo. Puedes escribirme y lo valoramos.